La Lipoproteína (a), abreviada como Lp(a), es una partícula que circula en la sangre y transporta colesterol. En los últimos años se ha reconocido como un factor de riesgo cardiovascular independiente, lo que significa que puede aumentar el riesgo de enfermedades del corazón y de las arterias incluso cuando otros valores, como el colesterol LDL, están controlados.
La Lipoproteína (a) es similar al colesterol LDL —conocido como “colesterol malo”— pero tiene una proteína adicional llamada apolipoproteína(a), que le confiere propiedades especiales relacionadas con el riesgo cardiovascular.
¿Por qué la Lipoproteína (a) puede aumentar el riesgo cardiovascular?
La Lp(a) tiene varias características que pueden favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares:
Favorece la inflamación arterial
Transporta sustancias oxidativas que pueden irritar y dañar las paredes de las arterias.
Puede interferir con la eliminación de coágulos
Su estructura es parecida a una proteína que ayuda a disolver los coágulos, pero en realidad no puede hacerlo, lo que puede favorecer la formación de trombos.
Favorece la formación de placas de colesterol
Contribuye al proceso de aterosclerosis, en el que se acumulan placas de colesterol en las arterias.
Depende poco del estilo de vida
A diferencia del colesterol LDL, la dieta o el ejercicio apenas modifican sus niveles, ya que está determinada principalmente por la genética.
¿Por qué es importante medir la Lipoproteína (a)?
En aproximadamente el 90% de los casos, los niveles de Lipoproteína (a) están determinados por los genes heredados de los padres.
Por este motivo, las guías internacionales recomiendan medir la Lp(a) al menos una vez en la vida, especialmente en personas con antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
Además, niveles elevados de Lipoproteína (a) se han asociado con un mayor riesgo de estenosis aórtica calcificada, una enfermedad en la que la válvula aórtica del corazón se endurece con el tiempo.
Valores de Lipoproteína (a)
Los niveles de Lp(a) se interpretan generalmente de la siguiente forma:
- 30–50 mg/dL: el riesgo cardiovascular comienza a aumentar
- Más de 90 mg/dL: mayor riesgo de enfermedad de la válvula aórtica
- Valores muy altos: pueden asociarse con riesgo cardiovascular elevado incluso si el colesterol LDL es normal
Tener una Lipoproteína (a) elevada no significa necesariamente que vaya a desarrollar una enfermedad, pero sí indica la necesidad de vigilar y controlar cuidadosamente otros factores de riesgo cardiovascular.
¿Cómo reducir el riesgo si tengo la Lipoproteína (a) alta?
Actualmente existen pocos tratamientos específicos aprobados únicamente para reducir la Lp(a). Sin embargo, hay estrategias muy efectivas para disminuir el riesgo cardiovascular global:
- Control estricto del colesterol LDL
- Mantener una presión arterial adecuada
- No fumar
- Seguir una alimentación saludable
- Realizar actividad física regular
- Cumplir con las recomendaciones médicas
¿Qué familiares deberían analizarse la Lipoproteína (a)?
Se recomienda realizar la prueba en:
Familiares de primer grado: padres, hermanos e hijos (generalmente basta con una sola medición)
Antecedentes de enfermedad cardiovascular precoz
- Varones menores de 55 años
- Mujeres menores de 65 años con infarto o ACV en la familia
Diagnóstico de hipercolesterolemia familiar
Ambas condiciones pueden coexistir y aumentar el riesgo cardiovascular.
Casos de estenosis aórtica severa precoz, especialmente antes de los 65 años.
Conocer su nivel de Lipoproteína (a) ayuda a evaluar de forma más precisa su riesgo cardiovascular. Si el valor es elevado, no es una sentencia, pero sí una señal para reforzar la prevención, controlar otros factores de riesgo y mantener un seguimiento médico adecuado para proteger la salud del corazón.
Por el Dr. Martin Young cardiólogo del Hospital Quirónsalud Valle del Henares.




