¿Qué es un síncope?
El síncope, comúnmente conocido como desmayo o lipotimia, es una pérdida transitoria de conciencia, de inicio súbito y recuperación espontánea y completa. Se caracteriza por la incapacidad momentánea para mantenernos de pie y suele estar precedido de síntomas como:
- Mareo
- Sudoración fría
- Visión borrosa o en túnel
- Sensación de calor
- Palidez
- Náuseas
- Pitidos en los oídos
En la mayoría de los casos, la persona recupera la conciencia en pocos segundos o minutos, sin secuelas neurológicas.
El síncope vasovagal: la causa más frecuente
El síncope vasovagal es el subtipo más común de síncope reflejo o neuromediado, representando aproximadamente el 75 % de los casos.
¿Qué ocurre en el cuerpo?
La causa principal es la activación exagerada del nervio vago ante un estímulo desencadenante. Esto produce:
- Bradicardia (disminución de la frecuencia cardíaca)
- Vasodilatación periférica
- Bajada de la presión arterial
- Disminución transitoria del flujo sanguíneo cerebral
Como consecuencia, se produce la pérdida momentánea de conciencia.
Factores desencadenantes más habituales
Los episodios pueden aparecer ante diferentes situaciones, como:
- Estrés emocional intenso
- Dolor agudo
- Permanecer de pie durante mucho tiempo
- Cambios bruscos de temperatura
- Maniobras de Valsalva (esfuerzo intenso, defecación)
- Ver sangre o durante una extracción
Aunque suele ocurrir en personas sanas con tensión arterial normal, en algunos casos puede asociarse a hipotensión ortostática (bajada de tensión al ponerse de pie).
¿Es peligroso un desmayo?
En la gran mayoría de los casos, el síncope vasovagal es benigno y tiene un pronóstico excelente.
- La recuperación es rápida y completa
- No deja secuelas neurológicas
- No requiere tratamiento especializado tras un episodio aislado
Solo un pequeño porcentaje de pacientes consulta con un especialista (aproximadamente 3 %) y menos del 1 % requiere hospitalización.
Entonces, ¿cuándo debemos preocuparnos?
La valoración médica es fundamental para descartar causas cardiovasculares más graves, como:
- Arritmias
- Cardiopatía estructural
- Enfermedad cardíaca subyacente
Especialmente si el síncope:
- Ocurre durante el ejercicio
- Aparece sin síntomas previos
- Se acompaña de dolor torácico o palpitaciones
- Existe antecedentes familiares de muerte súbita
¿Qué hacer ante un desmayo?
Primeros auxilios
Si nota síntomas previos o presencia un episodio:
- Tumbarse boca arriba.
- Elevar las piernas.
- Aflojar la ropa ajustada.
- Permanecer en reposo hasta la recuperación completa.
Estas medidas favorecen el retorno venoso y restauran el flujo sanguíneo cerebral.
Cómo prevenir nuevos episodios
En caso de síncopes recurrentes, el manejo se centra en la prevención.
Reconocer los síntomas prodrómicos
Si aparecen mareo o sudoración:
- Cruzar las piernas y tensarlas.
- Apretar los puños.
- Contraer los músculos de brazos y piernas.
Estas maniobras de contrapresión isométrica pueden elevar transitoriamente la presión arterial y evitar el desmayo.
Cambios en el estilo de vida
- Aumentar la ingesta de líquidos.
- Incrementar moderadamente el consumo de sal (si no está contraindicado).
- Evitar los desencadenantes conocidos.
- Realizar ejercicio físico regular.
- Uso de medias de compresión elásticas en casos seleccionados.
¿Cuándo acudir al cardiólogo?
Si los episodios son frecuentes o afectan su calidad de vida, es recomendable una evaluación cardiológica completa, que puede incluir:
- Electrocardiograma
- Monitorización Holter
- Prueba de mesa basculante (Tilt Test)
Estas pruebas permiten confirmar el diagnóstico y descartar otras causas.
El síncope vasovagal es, en la mayoría de los casos, un fenómeno benigno y transitorio. No obstante, una correcta valoración médica es esencial para descartar patologías cardíacas más relevantes y ofrecer tranquilidad al paciente.
Si ha sufrido un episodio de desmayo o presenta síntomas recurrentes, en la Unidad Integral de Cardiología podemos ayudarle a identificar la causa y establecer el mejor plan de prevención y tratamiento personalizado.
Por la Dra. Lizandra Machín Martínez especialsita de Cardiología en la UICAR




