Enfoque de la enfermedad cardiovascular en la mujer, situación actual

Enfoque de la enfermedad cardiovascular en la mujer, situación actual

En el año 2020 se produjeron 244.112 muertes en mujeres según los reportes del Instituto Nacional de Estadística de finales del 2021.​ La principal causa de muerte fueron el grupo de enfermedades del sistema circulatorio que ocuparon el 24,3% (119.853) frente al 22,8% de muertes por tumores, y la cardiopatía isquémica volvió a ocupar el primer lugar.

Existen falsos conceptos, como el que enfermedad cardiovascular es una patología más frecuente de los hombres de edad media y que el riesgo de cáncer es mayor que el de enfermedad cardiovascular.

​La exposición a los factores de riesgo cardiovascular son similares en hombres y en mujeres, pero existen diferencias marcadas en como estos afectan a cada grupo. ​​

El tabaco y la Hipertrigliceridemia presentan un mayor riesgo y son ​causa importante de ateroesclerosis en mujeres jóvenes. Diabetes, obesidad y la depresión son más prevalentes en mujeres. El sedentarismo está presente en el 22.4% de las mujeres frente al 16,2% de los hombres y las enfermedades inflamatorias e inmunohematológica como artritis reumatoide, lupus, síndrome antifosfolípido y la patología tiroidea son más prevalentes en las mujeres y se asocian a aterosclerosis acelerada y precoz.​

Solo el 45% de las mujeres es consciente que la principal causa de muerte en ellas son las enfermedades cardiovasculares. Incluso en el colectivo médico sigue existiendo la percepción errada de que la mujer corre menos riesgo de sufrir patologías cardiovasculares que los hombres. Menos de la mitad de los médicos de familia o atención primaria consideran las enfermedades cardiovasculares algo importante en la mujer.​

El endotelio, esa capa que tapiza el interior de todos los vasos sanguíneos, es un órgano indispensable para el control de la función vascular y el mantenimiento del equilibrio en la pared de las arterias, y juega un importante papel en el desarrollo, progresión y complicaciones​ de la enfermedad de las arterias en todo el cuerpo. Tiene propiedades antiaterogénicas y antitrombóticas, por la producción de algunas sustancias como el óxido nítrico, con múltiples efectos beneficiosos, inhibe la agregación plaquetaria, es vasodilatador y antiinflamatorio, y su producción es mayor en mujeres premenopáusicas que en el hombre. ​

Los cambios en las concentraciones de hormonas sexuales durante la menopausia tienen efectos en la resistencia a la insulina, en la distribución del tejido adiposo visceral y corporal​ y se relaciona con un perfil de riesgo cardio metabólico más elevado​

Existe incremento de la tensión arterial relacionado con el uso de anticonceptivos orales combinados (por el componente estrogénico) y cuando se asocia su utilización con el consumo de tabaco aumenta el riesgo de trombosis (principalmente en mujeres > de 35 años)​.

Síndrome de ovario poliquístico presentes en el 5% de mujeres en edad fértil, ​aumenta del riesgo de aparición tardía de enfermedad cardiovascular. ​La menopausia prematura​, (1% de las mujeres menores de 40 años)​ también está asociado con un incremento del riesgo.

Las complicaciones durante el embarazo pueden ser signos de advertencia de riesgo cardíaco futuro para la madre.​ Los casos de preclamsia han aumentado en un 25% en las

últimas 2 décadas​ y aumenta la morbimortalidad obstétrica e incrementa el riesgo materno de enfermedad cardiovascular futura, más susceptibles de sufrir hipertensión.

​14% de las embarazadas tendrán diabetes gestacional, 50% de estas desarrollarán diabetes en los siguientes 5 años y 70 % después de los 10 años. ​Entre un 10 y un 30% de las mujeres diabéticas tienen historia de diabetes gestacional. El riesgo de trombosis venosa ​se incrementa 10 veces en el embarazo​.

La enfermad cardiovascular en la mujer y en específico la cardiopatía isquémica ha sido infradiagnosticada, su manejo y tratamiento en muchas ocasiones deficiente, asociado a una presentación de síntomas con frecuencia «atípicos», lo que conduce a subestimación de la gravedad y diagnóstico erróneo o tardío. En muchas ocasiones el motivo de consulta son síntomas inespecíficos como dolor de espalda y mandíbula, náuseas, vómitos, disnea, fatiga, síntomas como indigestión o palpitaciones. ​

Esta claro que en Europa la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte en las mujeres,​ pero a pesar de ello no hay clara consciencia de la gravedad real de la patología cardiovascular en la mujer, y su magnitud ha sido infravalorada.​ A pesar que los factores de riesgo para la enfermedad cardiovascular son comunes para ambos sexos, la forma como estos afectan a la mujer es diferente, además son menos propensas a ser referidas a la consulta de un especialista, reciben menos medicación y con menor frecuencia son referidas a estudios diagnósticos o terapéuticos, las citaciones tardías y el desarrollo menos favorable, con mayores tasas de complicaciones hacen que el problema sea mayor.

Así como existen programas preventivos para muchos procesos médicos, que logran una prevención, detección y diagnóstico precoz con un mejor pronóstico, queda claro que también existe una inclusión cada vez mayor de mujeres en los estudios clínicos y mayor conocimiento de sus diferencias, pero necesitamos protocolos diagnósticos y terapéuticos específicos para cada sexo.

Tenemos la tarea de involucrar a profesionales de la salud, instituciones sanitarias y a las mujeres, por ser las más afectadas por esta situación y como divulgadoras activas de la información y del beneficio de la prevención cardiovascular.

Por el doctor Alenadro Sáez Ruiz cardiólogo UICAR

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